DSCF0241

Después de décadas de lamentables producciones literarias que trataban de provocar el suicidio del lector narrando las aventuras de seres desimportantes y vacíos que de alguna forma denunciaban la soledad y el vacío inútil del individuo (todo propaganda comunista)… veo con placer que una nueva ola de producciones viene a redimir a la literatura de masas (de las cuales hago parte). En este caso de trata de una nueva biografía de Abraham Lincoln (16º presidente de EEUU y uno de los más notables por su espíritu  cívico, su capacidad de superación y la habilidad para vencer la Guerra Civil y promover la reconciliación nacional. Magnífico orador, supo cristalizar la opinión pública en torno a la lucha sin apartarse jamás del Espíritu de la Constitución y recordar el lugar de los gobernantes ante la sociedad en el Discurso de Gettysburg, al pie del post para horror de los bolivarianos). Lo que el público no aún no sabía es que además de todo eso era también un insuperable cazador de vampiros!!!

Por otro lado, siguiendo la máxima de que todo mejora si se le agrega un puñado de zombies, sigue “Orgullo, prejuicio y zombies” donde encontramos el texto íntegro de Jane Austen (el original fue expurgado para preservar la sensibilidad del público lector femenino pero, qué joder, cómo diablos van a aprender a lidiar con zombies si no tienen acceso a la información?!)

Imágenes:

En ambos volúmenes las ilustraciones reelaboran las originales agregando información interesante.

DSCF0241DSCF0242DSCF0243DSCF0244DSCF0246

DSCF0247DSCF0249DSCF0251

DSCF0252

 

Discurso de Gettysburg:
Hace ocho décadas y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en la libertad y consagrada al principio de que todas las personas son creadas iguales.
Ahora estamos empeñados en una gran guerra civil que pone a prueba si esta nación, o cualquier nación así concebida y así consagrada, puede perdurar en el tiempo. Estamos reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos venido a consagrar una porción de ese campo como último lugar de descanso para aquellos que dieron aquí sus vidas para que esta nación pudiera vivir. Es absolutamente correcto y apropiado que hagamos tal cosa.
Pero, en un sentido más amplio, nosotros no podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este terreno. Los valientes hombres, vivos y muertos, que lucharon aquí lo han consagrado ya muy por encima de nuestro pobre poder de añadir o restarle algo. El mundo apenas advertirá y no recordará por mucho tiempo lo que aquí decimos, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Somos, más bien, nosotros, los vivos, los que debemos consagrarnos aquí a la tarea inconclusa que, aquellos que aquí lucharon, hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Somos más bien los vivos los que debemos consagrarnos aquí a la gran tarea que aún resta ante nosotros: que, de estos muertos a los que honramos, tomemos una devoción incrementada a la causa por la que ellos dieron hasta la última medida completa de celo. Que resolvamos aquí, firmemente, que estos muertos no habrán dado su vida en vano. Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s